Que Nada nos Separe

Para que nada nos separe, que nada nos una…

NERUDA

Antes que nada aclararé que, con esta reflexión no quiero condenar a las relaciones y familias convencionales. Quien la consiga y siga siendo feliz, tiene toda mi admiración y respeto. Simplemente reflexiono sobre otras posibilidades, y maneras de adaptarnos al cambio bajo estas nuevas libertades y exigencias…

¿Qué pasa si quieres tener un hijo?, ves que te estas haciendo mayor, no tienes nada parecido a una relación estable, por los motivos que sean; porque no te apetece, no estas seguro, no puedes, no quieres… O supongamos que tienes una relación pero aún así, no lo ves claro.

El caso es que, tú quieres tener un hijo y te entran las prisas de tal manera, que te convences a ti mismo de que, cualquier opción es válida; ya sea que estás enamorado de alguien que prácticamente no conoces, o estás mal en tu relación pero, «a lo mejor así resurge la chispa.» y en el último de los casos te resignas a no tener hijos…

Luego están los que opinan que su pareja es la mejor opción porque llevan un tiempo juntos y creen conocerse bien. Permíteme hacer que te cuestiones algo. No conoces a esa persona, no te engañes. No creas conocer a alguien porque lleves un año viéndola, dos o los que sean. En primer lugar somos cambiantes, yo no tengo nada que ver con como era hace un año y mucho menos hace siete. En segundo lugar, no conoces a alguien hasta que no ves sus actuaciones en todo tipo de situaciones, incluso en la separación, que sacan a relucir un “nuevo yo”. No conoces hasta que te esfuerzas en hacerlo, y prestas atención a detalles que todos pasamos por alto.

Ves esa mariposa que revolotea por las flores, haciendo esos movimientos como si le costara mantener la altura, vuela de una manera tan extraña, creo que ni siquiera vuela, no sé por qué decimos eso, solo lucha por mantenerse a flote, cualquier ráfaga de aire un poco más fuerte se la llevaría, quizá esa especie de danza solo sea para mostrar el dibujo de sus alas, esa belleza que le ha dado la naturaleza. Finalmente se posa, pudiendo acercarte a verla, para apreciar mejor esos trazos tan perfectos e iguales, en ambas alas. Parece más chiquita, según esfuerzas la vista y empiezas a ver detalles que no veías en el vuelo, te acercas más, despacio para que no se asuste y huya. Entonces te das cuenta de que, esa preciosa figura que flotaba llamando tu atención, es un insecto. Es un jodido gusano con alas, y ese jodido gusano te parecía lo más hermoso hace un momento.

No conoces a alguien hasta que indagas en sus valores, en su manera de ver el mundo, en su crianza, en su comportamiento, en ver lo que tiene ahí dentro, en ver como proyecta sus emociones, como las focaliza, ¿qué actitud toma cuando se encuentra en problemas?, ¿qué capacidad tiene para solucionarlos?, ¿cómo es cuando está contigo?, ¿cómo es cuando está sin ti?, ¿qué opinión tiene de la familia?, ¿qué lugar les da?, ¿qué proyectos tiene?, ¿qué hace para conseguirlo?, ¿cómo administra su tiempo?. Si es una persona generosa, compasiva, empática, respetuosa. Ahí… Es cuando conoces a alguien y aún así, siempre quedarán rincones ocultos.

Yo perseguí ese patrón de familia con todas mis fuerzas, me aferré tanto que sacrifiqué mi propia salud, felicidad y libertad. Sacrifiqué años y años que, nunca más volverán, pero no miro con odio ni rencor hacia atrás, lo considero un proceso de aprendizaje, un ciclo… Por el que tuve que pasar para ser como soy ahora, para quererme tanto como me quiero ahora, y valorar mucho más el tiempo y la vida. Te aseguro que intenté no romper mi familia, lo intenté hasta la saciedad pero, sabes que pasa, que aun así, no éramos felices ninguno, porque si algo no funciona, no encaja, por más que lo aprietes, seguirá sin funcionar, y además llegará un momento en el que estén tan apretados, que no puedan ni respirar…Los hijos ahí no crecerán felices, quítate eso de la cabeza. No pensemos que para que los niños sean felices, tenemos que estar papá y mamá juntos. Los niños son felices viendo respeto, cariño y un equipo en ellos. Nada que ver con un tema intimo.

Deja de buscar de quien enamorarte para tener un hijo, porque te aseguro que en la mayor parte de los casos, la relación dejará de ser la misma. En cuanto se incorpore un cambio, ya sea el ir a vivir juntos, cuando llegue el bebé, el trabajo, el estrés… Todo cambiará. Esta reflexión a mí personalmente me ha llegado bastante tarde. Quizá tenía que vivirlo así para llegar a ella, escribirla, y que tú la estés leyendo.

He llegado a la conclusión que en estos tiempos de libertades tan abiertas en los que vivimos, es imposible mantener una familia convencional, y menos aún unida. Tenemos la libertad de romper nuestra familia, es así de fuerte… La creamos, traemos hijos y lo mandamos todo a la mierda, por diferentes motivos, justificados o no, el caso es que, esos hijos que quedan en medio de esa familia rota, sufren las consecuencias. Unos lo llevan mejor, otros peor, otros incluso sufren el abandono de sus padres. Como si con el hecho de romper con su pareja, quisieran romper con todo lo que les unía, no importándoles la vida que crearon entre los dos. Otros se matan vivos por quedarse con esa vida, destrozándole al niño su infancia, y tirando por el suelo esa etapa tan bonita como padres, sembrando odios y rencores, incluso privando al niño de ver a su padre, a su madre, a sus abuelos, o resto de seres queridos, en nombre de un falso derecho que creemos tener sobre esa vida.

La manera más sana de tener un hijo, es no tenerlo con tu pareja. Así de claro. Ya lo he soltado… Pensarás que es una locura, déjame matizar…

No digo en todos los casos, pero si en la gran mayoría cuando nace el bebé, la pareja se abandona, es la realidad, pueden tardar, días, meses o años, pero se abandona. No tenemos prácticamente tiempo para nada. El trabajo, la casa, los hijos, sus tareas, sus actividades, tiempo recreativo con los hijos, tiempo recreativo en pareja, tiempo intimo en pareja, tiempo familiar con pareja e hijos, tiempo para el resto de familia, amistades, deporte, hobbies…

No hay horas, ¡olvídate!

Lo primero que hacemos es abandonar la vida intima de la pareja. Empiezan los reproches, discusiones… Todos sabemos ya el caos que sigue. Eso que llamamos “crisis”, no resurgirá ya en la puta vida ¿y qué hacemos? tener otro hijo… jajajaja

Siento tener que decirte esto pero, los hijos dentro de la pareja, alejan a la pareja. Es algo precioso, que te da esa persona la ames o no, es una conexión que ustedes tendrán para siempre como padres, pero no como pareja. Porque nos guste o no, esos lazos no van atados.

Hay parejas que saben focalizar esto, y lo sacan pa alante, otras simplemente guardan una apariencia, mientras que de las puertas para adentro no hay nada amorosamente hablando, pero se conforman con mantener esa familia unida. Hay otras parejas que aguantan toda la vida, mientras buscan sus carencias por separado, con otras personas, y fuera de casa. Incluso hay parejas que ni duermen juntos, pero ahí siguen años y años. Me da pena, es triste… Sacrificaron un amor por crear una familia, y dejaron de amarse. Cayendo así los años encima de ellos, de su rostro, de su cuerpo, de su casa, comidos por la amargura, y por las añoranzas de lo que un día fue ese amor.

Esos hijos crecerán, harán su vida, y se irán. Se irán teniendo normalizado el vivir infeliz con su pareja, el tener hijos y seguir juntos a toda costa, aunque ya no se amen, aunque discutan, aunque no duerman juntos y tengan que buscar en otras manos una caricia.

Hay muchas historias, de todos los gustos y colores, prosperas, fallidas, abandonadas o resurgidas. En algunos casos, “resurgió el amor”, después de años de crisis, o eso creen. A lo mejor lo que les une ahora es que, encontraron la manera de conseguir una tranquilidad, la estabilidad, o el haber luchado juntos por sacar su casa para adelante, y da pereza volver a empezar, conformándose así con lo que tienen, se resignan a aguantarse y aprenden a convivir lo mejor posible. Eso que se parece a “el amor a la antigua”.

Que haya fracasado vuestra vida como pareja, no quiere decir que fracasen como padres. Desconozco cual es el porcentaje de relaciones rotas con hijos por medio, pero si miras a tu alrededor, te darás cuenta que son muchísimas, son la mayoría de los casos, con el consuelo de que ya en casi todos se concede una custodia compartida, que considero la mejor opción, y la más justa. Eso no debería ya ni de ser cuestionado, (obviamente hay excepciones, en casos muy extremos).

Te voy a dar un tortazo con la realidad, así sin contemplaciones, porque no intento escribir lo que quieres oír, sino lo que necesitas leer. Tienes un alto porcentaje de tener una de esas relaciones fracasadas con guardia y custodia compartida así que, no te compliques la vida, no hay por qué tener hijos con la persona que amas… No hay por qué sacrificar la pareja.

Busca una persona madura, buena, responsable estudia sus cualidades, y sus defectos. No tiene que atraerte, incluso es mejor que no sea así. Lo que quiero decirte es que, elijas a alguien con las mismas convicciones que tú, los mismos valores y principios. Que sea buena persona, responsable y que quiera criar su hijo en la misma línea, que haya respeto entre ustedes, pero sobre todo, que no intente joderte la vida a través de tu hijo, porque tú o esa persona estén llenos de odio y rencor, por vuestra relación sentimental fracasada ¿Me estoy explicando?. No tienes por qué buscar una pareja en la madre o el padre de tu hijo, no tienes por qué buscar hijos en tu relación de amor, no tienes por qué buscar amor para tener un hijo, ni un hijo para que funcione el amor. Creo que para que, la vida como padres y como amantes funcione, esos roles deben estar separados. Hay personas maravillosas, que te encantan como son pero, nunca te enamorarías ellas, ni te fijarías siquiera ,porque no te atrae lo más mínimo sexualmente. Una persona buena, sensata, trabajadora, inteligente, con la cabeza amueblada, de esas que no entiendes por qué no tienen hijos o pareja, ni por qué están solos.

Visualízalo, creo que sería la mejor opción, tener un hijo con alguien a quien tienes gran estima, y puedes pararte a conocer fríamente sin vínculos de amor ni deseo sexual que te cieguen.

¿Qué beneficios supondría esto? Suponiendo que sea así, que tengas un hijo con alguien con quien no tienes un vinculo amoroso, ni sexual, piensa en como se abre el abanico de opciones cuando no tiene que gustarte como pareja, ni físicamente, con todo lo que ello implica. Puedes seguir disfrutando de esa soltería sin miedo a que pasen los años. Tienes desde el primer momento una custodia compartida sin nada de odio, ni despecho delante de vuestro hijo, por una relación sentimental fracasada. Supondría la libertad para hacer tu vida con quien quieras, sin celos ni reproches. La posibilidad de crear ese tiempo solo para tu hijo, formando una relación muchísimo más cercana y un vínculo especial. Supondría no sacrificar tu felicidad para ser padre. Podrás amar y hacer tu vida sexual con quien quieras y no por obligación, porque es lo que toca, etc. Tú hijo, conocerá a tu pareja solo si lo consideras adecuado. Tienes esa libertad de mantener tus relaciones y la situaciones que acarrean al margen de él. La libertad de no sentirte presionado por una relación que sientes que no prospera. La libertad de dos semanas al mes para ti, ese tiempo tan necesario para mantener nuestra estabilidad emocional, tiempo que puedes invertir en lo que quieras, trabajo, deporte, viaje, descanso, meditación. Momentos de intimidad con tu pareja, que son los que hacen que una relación siga funcionando, y tienden a fallar cuando formas una familia que exige dedicación a tiempo completo. No tendrás esa presión de cumplir como padre y pareja, al mismo tiempo, bajo el mismo techo y sin descanso. Disfrutarás de momentos en familia, momentos en soledad… mantendrías ese equilibrio.

Después de leer esto no me pidan hijos, ¡eh! Yo no quiero más, pero tengo algo claro, si iniciara una relación con alguien que quiere tener hijos, le propondría esto sin duda. No es justo que yo porque tenga ya mis hijas, condicione a mi pareja a que no tenga hijos por el «yo ya tengo y no quiero más» o incluso me sienta presionada, y termine cediendo por creer que se lo debo. En ambos casos es egoísta ¿Y si dentro de 7 años se acaba la relación, en la que él no tuvo hijos por mí? ¿Y si termino dándole un hijo y al final, la relación no marcha?.

Si tu pareja considera que , esta opción no tiene ninguna posibilidad y que tienes que conformarte con sus hijos; aboliendo por completo la posibilidad de que, tengas los tuyos propios también por separado, (dejando claro que esta manera de ver la paternidad o maternidad, no es para cualquier mentalidad) sin duda tu pareja es egoísta y utiliza diferente vara para medir. Las parejas van y vienen, los hijos son lo que queda… Ahí lo dejo.

En conclusión, unos buenos padres no tienen por qué amarse, ni atraerse sexualmente, solo necesitan apoyarse, respetarse y entenderse como padres, ¡Como equipo! no como pareja amorosa… No busques un amor para tener un hijo, busca una buena persona para formar ese equipo…

A quién le abras tu corazón, es otra historia…

https://www.youtube.com/watch?v=OLdVPGaqsyY este verso de Neruda, lo incluyó Lin Cortes, en esta preciosa canción, les dejo el enlace.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: